La Habana, 27 de abril de 2026
Declaratoria política por la Paz y la Soberanía, de la comunidad sorda en Cuba:
Nosotros, la Comunidad Sorda Cubana consideramos que la humanidad tiene derecho como condición esencial a la vida, la dignidad y al desarrollo pleno. La paz no es solo la ausencia de conflictos armados, sino la existencia de la justicia, la equidad y el respeto absoluto a los derechos humanos y la soberanía de los pueblos.
En este sentido, nuestra comunidad reafirma con firmeza su voluntad de construir una cultura de paz, basada siempre en la solidaridad, el diálogo y el rechazo a toda forma de violencia, discriminación y hegemonismo. El pueblo cubano ha sufrido las consecuencias de agresiones y el bloqueo, por eso conoce el valor de la paz como escudo de su independencia y para el bienestar colectivo.
Para las personas sordas en Cuba, la paz posee un significado profundo: simboliza el derecho a la tranquilidad ciudadana, el acceso a la educación, a la salud, al trabajo y a la participación política en condiciones de igualdad. Representa el respeto a la Lengua de Señas Cubana como vehículo de identidad, memoria y esperanza. Sin paz, no hay posibilidad de vivir en entornos accesibles puesto que se atenta contra nuestro derecho a existir en comunidad sin ningún tipo de amenaza.
La Comunidad Sorda Cubana rechaza categóricamente cualquier injerencia que intente anular el camino que el pueblo cubano ha elegido democráticamente. La autodeterminación es un pilar de la paz, y su violación atenta contra la armonía de las naciones, en particular, contra los sectores más vulnerables de una sociedad.
Por tanto, esta declaratoria convoca a:
1. Reconocemos que la paz es un derecho humano universal, y que su construcción exige eliminar todas las formas de dominación y exclusión.
2. Ratificamos nuestra lucha por la plena inclusión en todos los espacios de la vida nacional, bajo los principios de accesibilidad, la no discriminación y el respeto a nuestra lengua e identidad cultural.
3. Reafirmamos nuestro compromiso social con la paz como principio, sin renunciar a nuestro derecho a la defensa de la soberanía.
4. Rechazamos cualquier intento de injerencia externa que pretenda desestabilizar la paz en Cuba, especialmente cuando esto afecte los derechos conquistados por las personas sordas u otros grupos históricamente ubicados en situación de vulnerabilidad.
Por una paz verdadera, con justicia social, soberanía y sin exclusiones. Por las personas sordas de Cuba, por toda la humanidad.
Consejo Nacional de la ANSOC